Los vínculos débiles
octubre 26
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Hablamos mucho en esta newsletter de esas cosas que parecen evidentes y sumamente lógicas a posteriori. Una de esas cosas la descubrió (o más bien la puso sobre la mesa porque oculta tampoco estaba), Mark Granovetter allá por 1973. Granovetter, que tiene un nombre que me lleva, sin saber bien por qué a Chiquito de la Calzada, elaboró una teoría, aún vigente, que describe cómo las relaciones sociales están más influidas de lo que parece por los vínculos débiles, es decir, por la relación que tenemos con personas con las que tampoco tenemos mucha relación. Parece contraintuitivo. Al fin y al cabo, cuando a uno le preguntan sobre quién es importante en su vida siempre recurre a lo mismo: familia y mejores amigos, contados todos casi con los dedos de la mano. Pero en realidad, nuestra vida depende mucho más de lo que pensamos de esos lazos débiles que nos unen, en una especie de cadena de papel finísima, a personas que nos conocen, nos respetan pero… tampoco nos conocen tanto. Estoy en la TRG26. No salgo de casa tanto como para asegurar que sea el mejor evento de tecnología en España o en español pero aquí hemos venido a jugar: lo es. Y no es la bebida gratis, el pulpo a reventar o la cantidad de cosas que pasan a la vez, como si estuvieras en una especie de crucero lleno de actividades: por allí una pista de ¿pickleball?, por allá gente corriendo como si hubiera un incendio, acullá gente hablando, gente bebiendo, gente riendo, gente teniendo conversaciones interesantes o livianas o hablando de los niños o de si la IA nos destruirá o nos dará un abrazo fraternal. Aquí me encuentro con toda esa gente que leo en Twitter y de la que aprendo más de lo que aprendí en el cole. Ver a Antonio, a Dani o a Víctor de sarao en sarao; desvirtualizar a Pedro, Noemí, Boro y Jimena; conocer a Ramón y Jorge, darle un abrazo a Pablo y volver a ver a Jeza, a Alicia o que el mismísimo RootRat te de una clase sobre preparacionismo en un pimpam. pimpam. Es que no está pagado. Una de las cosas que primero dijimos en microbio es que no haríamos eran eventos. Somos unos águilas eligiendo lo que no hacemos. Los eventos, desde el punto de vista de quien los organiza son un verdadero dolor de cabeza pero, como empresa, pueden ser una forma de vida muy rentable. Algo estresante, no nos vamos a engañar, pero rentable. En la TRG no ves estrés, pero lo puedes imaginar. Sólo percibes un ligero cansancio en la mirada de David Bonilla, el artífice junto a su mujer Candela de todo esto, pero que se le quita en cuanto se sube al escenario. El resto, es puro show: nada de esos típicos momentos de vergüenza ajena que suelen producirse en cualquier evento que lo intenta pero no llega. Porque esa es un poco la definición de porqué la TRG mola tanto: lo intentan y lo consiguen. La gente normalmente tiene muy buenas ideas para sus eventos. Quieren imitar a la tele, quieren llevar ritmo, pim, pam, picadito, pero hacer algo así es más difícil de lo que parece. Es más, no sólo se trata de saber cómo hacer un evento sino que hay que hacer muchos eventos, haber sido muy crítico con ellos y entonces trabajar como una bestia para que no vuelva a salir mal. Y entonces, sucede la magia: ya no es una cuestión de las charlas. Tampoco es una cuestión de la comida. Ni siquiera es una cuestión del espacio. Es todo. Es sentir que alguien ha pensado en recibirte, atenderte, cuidarte y dejarte tu espacio si lo necesitas o regalarte la pista de baile si es lo que quieres. Es la suma de pequeños detalles. Detalles que parecen vínculos débiles. Pero que, en realidad, tienen más fuerza de lo que pensamos. La cita del mes “Cada amigo representa un mundo en nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido sin su llegada” Anaïs Nin en Diarios Para estar al día
Recién horneado
Un proyecto de esos que nos molan en esta santa casa: Marcos & Prada, branding y diseño web para redefinir el lujo silencioso en el sector legal Para leer tranquilamente
Funciona en la práctica. Antonio Ortiz, en Error500, sobre aprender a convivir con soluciones de IA que funcionan sin que sepamos muy bien por qué. Llevamos un siglo tomando paracetamol en las mismas, así que tampoco es tan nuevo. Carlos Hernández (firma este ensayo sobre otras formas de pensar para cuando la lógica de siempre no llega: pensamiento lateral, liminal y un muchito de análisis diferencial. Para mejorar procesos
Miscelánea
😂 El chorradón Destroy Any Website: escribe una dirección y destruye la web que quieras, convertida en un nivel de pixel-art. |
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Edición y reflexiones locas: Alex Sanz
Diseño e ilustración: Irene Aguilar

¡Eh! ¡Lo de las cooooookies!
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