Brumma: identidad visual para un nuevo espacio en plena naturaleza mediterránea.
Cliente
Infinitum Living
Competencias / servicios
Branding
Naming
Iconografía y señalética
Estrategia de marca



El contexto
Un fine dining frente al Mediterráneo
Infinitum Living es un resort residencial y de ocio de alta gama situado en la Costa Dorada, en un rincón muy especial del mediterráneo. Ubicado junto al mar y conectado con un paisaje de alto valor ambiental, tiene además una oferta única que combina promoción inmobiliaria con experiencias deportivas, wellness, ocio y gastronomía.
Infinitum nos contactó con la necesidad de nombrar y crear la identidad visual de su nuevo espacio gastronómico y de eventos, caracterizado por sus increíbles vistas sobre el mar, y su cocina de alta calidad de estilo mediterráneo.
Esta propuesta, desarrollada como una de las posibles direcciones creativas del proyecto y finalmente no implementada, aborda el reto desde un universo visual que potencia el contraste entre lo natural, luminoso y extrovertido del carácter mediterráneo, y la sofisticación, la elegancia y el lujo de su experiencia gastronómica.



Una identidad que emerge de la bruma
Elegimos Brumma por su capacidad para conectar el espacio con el paisaje mediterráneo desde un lugar menos evidente. El nombre evoca mar, calma y sofisticación, y establece además un diálogo natural con Flamma, el restaurante situado debajo: dos conceptos hermanos para dos experiencias gastronómicas diferentes.
El logotipo parte de la misma idea que define la experiencia de Brumma: cocina de tradición mediterránea desde una mirada contemporánea. La elección tipográfica, basada en la combinación de una serif y una script cuidadosamente ajustadas a mano en el logo, crea un lettering moderno, expresivo y elegante. Sus trazos sinuosos evocan el oleaje, la brisa y las formas que se desdibujan entre la bruma, conectando visualmente la identidad con el mar y con el propio nombre.


El alma del paisaje
Una serie de ilustraciones hechas a mano completan el universo visual, usadas de forma intercambiable a lo largo de las diferentes aplicaciones de marca. El trazo del carboncillo les aporta una gran naturalidad y expresividad, características clave que enriquecen la esencia de la marca.
Todo ello sobre una paleta inspirada en el paisaje: los azules del mar, el cielo, y esa bruma difusa en la que se juntan. Como tono de acento, un terracota claro, que referencia al color de la tierra de la zona.
